La institución celebró este 1.º de setiembre un nuevo aniversario, pero trasladará los festejos al sábado con un gran baile. La comisión directiva destaca el crecimiento del padrón social, una fuerte inversión en seguridad edilicia e importantes mejoras en equipamiento.

El aniversario encuentra al Centro Unión Obrero atravesando una etapa en la que celebrar su historia también significa hablar de presente y de futuro. La institución cumplió este martes 1.º de setiembre 126 años, una trayectoria que, según su presidente Daniel Gisbert, se sostiene sobre todo en el respaldo de sus socios y en una política permanente de mantenimiento e inversión.

Los festejos centrales se realizarán el próximo sábado con un baile que tendrá como principal atractivo la presentación de Mogambo. Los socios tendrán ingreso gratuito, mientras que para el público general se fijó una entrada anticipada de $300, que pasará a $500 el día del evento.

“Los socios están todos invitados y no pagan, como siempre”, señaló Gisbert, quien explicó que la decisión de mantener ese beneficio forma parte de la política de la institución hacia quienes sostienen al Centro Unión Obrero durante todo el año.

Actualmente, el padrón cuenta con alrededor de 1.900 socios que se encuentran al día, aunque la cifra total de asociados es superior. Gisbert destacó que el número refleja el respaldo que continúa teniendo la institución y recordó que quienes presentan atrasos cuentan con un plazo para regularizar su situación.

 

Centro Unión Obrero baile

Sábado 5 MOGAMBO en Centro Unión Obrero.

 

Pero más allá de la celebración, uno de los aspectos que marca este aniversario es el proceso de renovación que viene llevando adelante el Centro Unión Obrero. En los últimos meses la institución destinó una inversión cercana a $2.800.000 para adecuar sus instalaciones a las exigencias de la Dirección Nacional de Bomberos.

El esfuerzo económico fue asumido prácticamente en su totalidad con recursos propios. “Se paga gracias a los socios del Centro Unión Obrero, con su aporte mensual”, explicó el presidente, remarcando que la capacidad de realizar estas obras está directamente vinculada al cumplimiento de las obligaciones de los asociados.

La intervención incluyó la instalación de un completo sistema de prevención y combate de incendios. Entre los trabajos realizados se encuentran la colocación de 36 extintores, tres depósitos de 6.000 litros cada uno, un motor bomba y toda la red de tuberías, además de siete bocas equipadas con sus respectivas mangueras.

La institución también avanzó en la señalización y en las obras correspondientes al proyecto arquitectónico. Actualmente restan algunos elementos para completar el proceso, principalmente sensores y dispositivos que serán instalados en el salón principal.

“Todo lo que nos ha marcado la ley lo tenemos ya puesto”, resumió Gisbert, quien estima que, una vez culminados los trabajos pendientes, durante este mismo mes se podrá completar la documentación necesaria para contar con la habilitación correspondiente.

 



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La inversión no se limitó a la seguridad. El Centro Unión Obrero también viene incorporando equipamiento propio para reducir costos y mejorar el servicio que brinda cuando sus instalaciones son utilizadas para distintas actividades.

En ese sentido, fueron adquiridas mesas, sillas, equipos de sonido, altavoces y consolas, entre otros elementos. La decisión permite que la institución deje de depender del alquiler de parte de estos materiales cada vez que organiza o presta sus salones para eventos.

Gisbert explicó que esta política también permite mantener los valores para quienes utilizan las instalaciones. “Con el mismo precio que estábamos el año pasado, ahora les proporcionamos las mesas y las sillas“, indicó.

 

Centro Unión Obrero

El Centro Unión Obrero celebra 126 años de trayectoria con nuevas inversiones, mejoras en sus instalaciones e iniciativas para seguir fortaleciendo la actividad institucional.

 

La adquisición del equipamiento representa, además, un cambio en la forma de trabajar de la institución: cada inversión queda incorporada como patrimonio y permite afrontar futuras actividades con una estructura propia. “Ya no necesitamos alquilar nada”, destacó el presidente al referirse particularmente al equipamiento de sonido, una herramienta que podrá utilizarse tanto en los festejos como en las distintas propuestas que se desarrollen durante el año.

La comisión directiva proyecta, además, recuperar actividades que durante determinado período resultaban más complejas de organizar por las exigencias vinculadas a la seguridad. Entre ellas aparecen nuevamente propuestas destinadas a niños y adolescentes, como matinés o celebraciones especiales.