El INBA aclaró que no está previsto sacrificar animales y pidió a la población canalizar las adopciones por las vías oficiales.

La comisión interinstitucional que trabaja en la problemática de los perros del vertedero de La Pedrera lanzó un llamado a la comunidad para sumarse a la campaña de adopción responsable, condición considerada clave para poder avanzar con las próximas etapas del plan de rescate.

El primer operativo permitió retirar del lugar tres perras con sus camadas, integradas por 25 cachorros, que ya fueron sometidos a controles veterinarios, desparasitados y trasladados al refugio de la protectora de animales de Melo, donde permanecerán hasta ser dados en adopción.

El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), Álvaro Buscarons, explicó que la intervención comenzó con las madres y los cachorros porque representan la población más vulnerable y aseguró que “la captura de madres y cachorros” fue la primera medida definida dentro de la estrategia elaborada para abordar la situación del vertedero.

Según indicó, los animales recibieron asistencia sanitaria con el apoyo del Centro Médico Veterinario y ahora serán preparados para integrarse a hogares mediante un proceso de adopción responsable.



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Buscarons señaló que en el vertedero permanecen más de 300 perros, muchos de ellos con escasa socialización, por lo que el trabajo demandará tiempo. En ese sentido, remarcó que “el cuello de botella acá es una vez que uno los extrae, dónde los coloca”, por lo que las intervenciones continuarán de manera gradual, en función de la disponibilidad de refugios y de familias adoptantes.

El jerarca también salió al cruce de versiones que hablaban de un eventual sacrificio de animales y fue categórico al afirmar que “nunca estuvo ni en el diseño de la estrategia, ni en el pensar de ninguno de los técnicos que trabajamos ahí, el sacrificio de los animales”.

Las autoridades insistieron en que los perros entregados deberán permanecer bajo tenencia responsable. Buscarons explicó que los adoptantes asumirán compromisos vinculados al cuidado de los animales, que serán castrados, identificados con microchip y no podrán permanecer sueltos en la vía pública.

Asimismo, exhortó a la población a no concurrir por iniciativa propia al vertedero para retirar perros, ya que existe riesgo sanitario por la presencia de enfermedades y parásitos. En cambio, pidió que quienes deseen adoptar se comuniquen con la Dirección de Bienestar Animal de Cerro Largo, desde donde se coordinará el proceso.

El operativo es desarrollado en forma conjunta por el INBA, la Intendencia de Cerro Largo, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Salud Pública, el Centro Médico Veterinario y organizaciones protectoras, con el objetivo de reducir progresivamente la población canina del vertedero y brindar una alternativa segura tanto para los animales como para la comunidad.