El grupo interinstitucional volvió a reunirse en Melo junto a autoridades nacionales del INBA para avanzar en una nueva etapa de intervenciones en el vertedero, con énfasis en la captura, evaluación sanitaria y reubicación de animales.
La Casa de la Universidad fue escenario de una nueva reunión del grupo interinstitucional que trabaja en la problemática de los perros en el entorno del vertedero de La Pedrera. Del encuentro participaron representantes de distintas instituciones y autoridades del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), encabezadas por su presidente, Esteban Vieta, con el objetivo de coordinar las próximas acciones en territorio.
Tras la reunión, la vocera del grupo, Carolina Viñoles, explicó que el trabajo continúa sobre la misma línea de acción definida desde el inicio del operativo. Señaló que el equipo estuvo organizando la próxima intervención, basada en la “captura, evaluación por parte de un médico veterinario y reubicación de los animales en la medida de lo posible”, además de planificar los recursos humanos disponibles para que la jornada pueda desarrollarse de forma más eficiente.
Si bien aún no existe una fecha confirmada para el próximo operativo, Viñoles indicó que la intención es ampliar el alcance de la intervención y abarcar un número mayor de animales que en la primera experiencia. Para ello se buscará contar con “más cantidad de gente” y una organización más sólida que permita optimizar el trabajo en el terreno.
La representante también destacó los resultados obtenidos con la campaña de adopciones impulsada tras la primera intervención. Recordó que de los 28 cachorros rescatados en aquella oportunidad, “unos 18 ya fueron adoptados”, por lo que exhortó a la población a considerar especialmente la adopción de perros adultos.
Según explicó, cada animal adulto que encuentra un hogar libera espacio para que otros ejemplares puedan ser retirados del vertedero, siempre luego de superar la correspondiente evaluación veterinaria y comprobar que reúnen las condiciones sanitarias y de comportamiento necesarias para su reubicación.
Además, informó que el grupo mantiene contactos con otros departamentos para conocer la disponibilidad de cupos y evaluar la posibilidad de trasladar animales fuera de Cerro Largo, ampliando así las alternativas de alojamiento y adopción.
Las instituciones involucradas coincidieron en que el abordaje del problema requiere continuidad, coordinación entre organismos y el compromiso de la comunidad para avanzar hacia una solución sostenible.