Vecinos alertaron por la expansión de residuos fuera del perímetro del predio. El planteo llegó a la Junta Departamental, mientras el alcalde explicó que la situación responde a la falta de maquinaria y anunció la próxima incorporación de una nueva retroexcavadora.
La situación del vertedero municipal de Fraile Muerto quedó en el centro de la atención luego de que vecinos denunciaran el desborde del predio ubicado sobre Ruta 7. La preocupación fue trasladada a la Junta Departamental por el edil Alejandro Fleitas, quien solicitó que se adopten medidas para reorganizar el lugar y evitar que los residuos continúen extendiéndose fuera del área destinada para su disposición.
Durante su intervención en sala, el legislador departamental explicó que el planteo surgió a partir del testimonio de una vecina que, al concurrir al vertedero para depositar restos de poda y otros materiales, encontró que los residuos ya sobrepasaban los límites del predio. Tras constatar personalmente la situación, Fleitas manifestó que el panorama genera preocupación y pidió que, por intermedio de la Junta Departamental, se gestione el envío de maquinaria para ordenar el lugar. Asimismo, solicitó que el planteo sea remitido al Gobierno Departamental, al Municipio de Fraile Muerto y a las comisiones de Salubridad, Higiene y Medio Ambiente, Descentralización y Promoción Agropecuaria.
EL MUNICIPIO ESPERA UNA SOLUCIÓN PRÓXIMA
Frente a los cuestionamientos, el alcalde Gastón Nauar reconoció que el vertedero presenta un importante desborde y explicó que el problema se originó por la falta de maquinaria adecuada para realizar el mantenimiento del predio. Señaló que la retroexcavadora del municipio “ya tiene muchos años y no está en condiciones de realizar ese tipo de trabajos”, mientras que el topador que habitualmente se utiliza para acondicionar el vertedero ha debido atender otras necesidades en distintos puntos del departamento.
El alcalde sostuvo que, si bien el aspecto del lugar “está realmente muy feo”, la mayor parte del material acumulado corresponde a “pasto, ramas y restos de poda”, y no a residuos domiciliarios. Agregó que la imposibilidad de contar con el topador durante las últimas semanas impidió realizar las tareas habituales de compactación y ordenamiento del predio.
Nauar también anunció que la situación podría comenzar a revertirse en los próximos días con la llegada de una retroexcavadora cero kilómetro, adquirida mediante un proyecto financiado por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP). Según indicó, la nueva maquinaria ya se encuentra en Melo y será entregada próximamente al municipio.
El jerarca destacó que el nuevo equipo no solo permitirá mejorar la gestión del vertedero, sino también fortalecer las tareas de caminería, mantenimiento de pluviales y respuesta ante eventos climáticos. En tanto, la retroexcavadora actualmente en funcionamiento quedará destinada a trabajos de menor exigencia, como la recolección de ramas y otras tareas livianas.
