Las listas 580 y 658 presentan visiones distintas sobre la conducción y el futuro del gremio en el departamento
Hasta el jueves se desarrollan las elecciones del SUNCA, instancia en la que los trabajadores de la construcción eligen su dirección nacional y departamental, en un escenario que en Cerro Largo presenta una fuerte disputa entre dos corrientes. Se estima que unos 700 obreros están habilitados para votar en todo el departamento.
Por un lado, la lista 580 ha centrado su campaña en la continuidad del trabajo gremial y en la necesidad de “ser claros con los trabajadores”, haciendo especial énfasis en la información sobre los Fondos Sociales, tema que ha estado en el centro del debate sindical. Su referente, Roque Calcagno, sostuvo que su sector “desde 2011 no tiene participación en los fondos sociales”, aunque remarcó que existe “una responsabilidad política de quienes estaban al frente” en los hechos ocurridos.
Desde esta corriente también se reivindica el trabajo territorial, asegurando que “no hemos dejado obra sin recorrer” y destacando la presencia en conflictos y asambleas. En cuanto a propuestas, apuntan a beneficios concretos para los afiliados, señalando que se avanza en convenios que permitirían “remedios gratis, carnet de salud sin costo y reducción en tickets médicos”, además de insistir en que los trabajadores “sigan confiando en una lista histórica del departamento”.
En contrapartida, la lista 658, encabezada por Diego García e Iván Amaral, plantea la necesidad de renovar la dinámica sindical y fortalecer la participación. Amaral explicó que vienen realizando asambleas en distintos puntos del departamento, indicando que “se está culminando una ronda amplia para llegar a todos los trabajadores”.
Desde este sector, el foco está puesto en generar cambios en la estructura local del sindicato. “Queremos otra impronta a nivel departamental, mejorar la información y que los trabajadores tengan sus espacios de participación”, afirmó, al tiempo que propuso avanzar en la creación de un local sindical propio y en la incorporación de nuevos dirigentes, destacando que se trata de “una lista amplia con muchos compañeros jóvenes”.
La corriente 658 también pone énfasis en la organización en las obras y en la defensa de derechos laborales, señalando que “la manera de hacer sindicato es generar grupos donde los trabajadores confíen”, y planteando desafíos a futuro como la reducción de la jornada laboral o cambios en el régimen jubilatorio.
Las votaciones se desarrollan con urnas fijas y móviles en distintos puntos del departamento, permitiendo la participación tanto de trabajadores en obra como de quienes realizan changas. En este contexto, ambas corrientes coinciden en la importancia de la instancia, considerando que el resultado definirá el rumbo del sindicato en los próximos años.
