La persistencia de las precipitaciones provocó saturación en los suelos y daños en diferentes cultivos de hoja. Productores advierten que, en algunos casos, las pérdidas ya son totales y observan con preocupación el panorama para los próximos meses.

Las persistentes lluvias registradas durante los últimos días comenzaron a generar consecuencias directas sobre la producción hortícola del departamento. La acumulación de precipitaciones mantiene los suelos saturados y afecta especialmente a los cultivos más sensibles a la humedad, provocando pérdidas que, en algunos casos, ya resultan irreversibles.

Alfredo Olivera, uno de los referentes del sector hortícola local, confirmó que actualmente la principal preocupación de los productores está vinculada al exceso de lluvias y a las dificultades que genera la permanencia del agua en los predios.

“Las afectaciones mayores han sido por el exceso de agua, estamos más afectados con la saturación del suelo y la cantidad de agua que ha habido”, explicó Olivera.

Las consecuencias se observan tanto en la parte exterior de las plantas como en sus raíces. La humedad excesiva favorece la aparición de diferentes problemas y termina comprometiendo el desarrollo de los cultivos. “Afecta los cultivos, afecta los verdeos, hay mucha pudrición a nivel de follaje y en la raíz”, sostuvo el productor, quien mencionó particularmente la situación de la lechuga.

Sin embargo, las afectaciones no se limitan a ese producto. Perejil y espinaca también forman parte de los cultivos que están sufriendo las consecuencias de las intensas precipitaciones.

Consultado sobre la posibilidad de recuperación de las plantaciones dañadas, Olivera fue claro al señalar que en muchos casos las pérdidas ya son definitivas. “Muchas veces ya está afectado totalmente. Sobre todo lo que es lechuga, perejil, espinaca, eso ya está todo perdido”, afirmó.

Según explicó, el exceso de humedad provoca amarillamiento de las plantas y pudrición de raíces, deteriorando rápidamente los cultivos hasta volver imposible su recuperación. “Prácticamente son pérdidas totales en ese tipo de cultivo”, advirtió.

A diferencia de lo ocurrido con las lluvias, el fenómeno de granizo registrado durante el pasado fin de semana no habría generado consecuencias importantes para la mayoría de los productores hortícolas de la zona.

De acuerdo a la información recogida entre los propios trabajadores del sector, hubo algunas afectaciones puntuales, principalmente en materiales utilizados para la protección de los cultivos, aunque sin daños generalizados de consideración.

“Por suerte, por lo que nos manifiestan los productores, no tuvieron grandes consecuencias en daños”, indicó Olivera, quien explicó además que las zonas donde cayó granizo de mayor tamaño no coincidirían, en general, con las áreas de mayor concentración de horticultores.

 



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PREOCUPACIÓN POR LA PRODUCCIÓN QUE VIENE

Las pérdidas actuales podrían comenzar a tener consecuencias más allá de las propias chacras. La preocupación del sector está puesta ahora en cómo estas condiciones climáticas pueden repercutir en la disponibilidad de productos durante las próximas semanas.

Olivera señaló que la situación no es exclusiva de Melo ni de Cerro Largo. Otros puntos del país también vienen atravesando importantes episodios de lluvias, incluyendo zonas productivas de relevancia para el abastecimiento nacional.

“Vamos a tener un problema bastante mayor, no solo acá en Melo sino a nivel país”, sostuvo, haciendo referencia a las dificultades que atraviesan regiones como el litoral y particularmente Salto, uno de los principales abastecedores de productos hortícolas.

La reducción de la producción también repercute directamente sobre la oferta disponible para la comercialización. Según explicó el productor, ya se percibe una disminución en la cantidad de mercadería. “Repercute mucho en la oferta también. Se ha visto disminuida la cantidad de oferta”, afirmó.

Pese a ese contexto, el mercado local continúa funcionando con normalidad. Olivera destacó que permanece abierto de lunes a sábado, en el horario de 8 a 20, procurando mantener la atención y el abastecimiento para los clientes.

La situación actual se suma, además, a los daños ocasionados por anteriores fenómenos meteorológicos, que afectaron estructuras productivas e instalaciones. Frente a esa realidad, algunos productores comenzaron a analizar alternativas para intentar recuperarse.

Olivera indicó que se están manejando algunas líneas de crédito y que quienes cuentan con cobertura de seguros ya iniciaron los trámites correspondientes. Sin embargo, la incertidumbre sobre la evolución del clima obliga a actuar con cautela.

“Las inversiones ahora van a tener que ser medidas”, expresó, teniendo en cuenta los importantes costos que implica reconstruir estructuras y volver a poner en condiciones los predios afectados.

La preocupación se extiende también hacia los próximos meses. Si bien las previsiones permiten observar una posible ventana de algunos días sin lluvias, los pronósticos para setiembre continúan generando incertidumbre entre los productores. “Por lo que se divisa tenemos una ventana hasta el 8 o 9 de setiembre sin lluvias, pero por otro lado te dicen que setiembre va a ser más complicada la situación climática”, señaló Olivera.

Frente a ese escenario, anticipó que el próximo período de producción podría estar marcado por importantes dificultades. “Va a ser una zafra bastante complicada para producir”, resumió.

Por el momento, los horticultores siguen de cerca los pronósticos y evalúan día a día la evolución de sus cultivos. Las pérdidas ya registradas por el exceso de lluvias son una señal de alerta para un sector que ahora mira con preocupación hacia los próximos meses. “Ahora, por las predicciones, es un día a día nomás”, expresó Olivera. “Siempre escuchando qué se viene para adelante”, concluyó.