El alcalde deja un mensaje para las generaciones que abrirán esta cápsula en 2076. Repasa su historia personal, el primer año de gestión y los sueños que espera ver concretados para la ciudad.
El 25 de agosto de 2026 será una fecha que quedará marcada en la historia de Río Branco. Ese día el Municipio volverá a enterrar una cápsula del tiempo en la Plaza Artigas con documentos, fotografías y testimonios que permanecerán resguardados durante medio siglo. Entre ellos estará este mensaje del alcalde Federico López, quien vive el momento con una emoción especial, ya que el año pasado le correspondió abrir la cápsula enterrada por los riobranquenses de 1975.
“Es un privilegio enorme. Tuve la posibilidad de abrir la cápsula que otros prepararon hace cincuenta años y ahora me toca volver a enterrarla. Quizás nosotros ya no estemos cuando vuelva a abrirse, pero quedará nuestro testimonio y el de toda una generación“, expresa.

Documentos y elementos recuperados durante la apertura, en 2025, de la anterior cápsula del tiempo de Río Branco, enterrada medio siglo atrás. El próximo 25 de agosto se depositará una nueva cápsula en la Plaza Artigas, que incluirá testimonios y materiales de la ciudad de 2026 y permanecerá allí hasta 2076.
Recuerda con emoción la ceremonia vivida el año pasado, cuando muchas personas que habían participado siendo niños volvieron a encontrarse con una parte de su historia. Espera que lo mismo ocurra con los estudiantes que acompañarán el acto de este 25 de agosto.
“Seguramente esos gurises volverán dentro de cincuenta años con sus hijos y sus nietos. Esa es la riqueza de esta iniciativa: dejar un mensaje para personas que hoy todavía no han nacido.”
Nacido el 4 de julio de 1979 en Melo —porque en aquella época Río Branco no contaba con maternidad—, asegura sentirse riobranquense desde siempre. Es hijo de Pilar Tejera y Wilton López, conocido como “El Alemán”, está casado con Magdalena Méndez y es padre de Federica y Alfonso, a quienes define como el motor de cada uno de sus desafíos.
Antes de asumir responsabilidades públicas desarrolló su profesión como técnico óptico y desde 2008 dirige una empresa familiar. “Siempre digo que antes que político soy un trabajador. Vivo de mi profesión y la política me dio la posibilidad de servir a mi ciudad.”
Tras diez años como concejal, en 2025 fue electo alcalde con la mayor votación registrada hasta el momento para ese cargo en Río Branco. “Casi siete mil riobranquenses confiaron en nosotros. Esa confianza significa una enorme responsabilidad y el compromiso de seguir transformando la ciudad.”
UNA CIUDAD QUE SIGA CRECIENDO
Al hacer un balance de su primer año de gestión, López destaca las obras de infraestructura realizadas en distintos barrios, la transformación del barrio Cirilo Olivera, las mejoras en iluminación LED y los proyectos que buscan cambiar la realidad social del municipio.
Entre ellos menciona la decisión de mantener abiertos los merenderos y el comedor municipal durante los feriados, la creación del área Río Branco Incluye, el nuevo hogar estudiantil en Montevideo para 40 jóvenes, las becas de transporte y los programas destinados a personas con discapacidad. “No alcanza con hacer calles si la gente está pasando necesidades. Gobernar también es estar cerca de quienes más lo precisan.”
También resalta el impulso al deporte y la cultura, convencido de que ambas áreas son herramientas de integración. “Queremos que Río Branco siga siendo la capital del deporte. Hoy tenemos niños y jóvenes representando al departamento y al país en distintas disciplinas, y esperamos que eso continúe durante muchos años.”
EL MENSAJE PARA QUIENES LEAN ESTAS PÁGINAS EN 2076
Cuando imagina cómo será Río Branco dentro de cincuenta años, la primera imagen que aparece es una obra largamente esperada. “Desde que era niño escucho hablar del segundo puente sobre el río Yaguarón. Ojalá cuando lean estas líneas ese puente exista y forme parte del crecimiento de nuestra ciudad.”
También sueña con una ciudad completamente pavimentada, con un centro moderno, más oportunidades para los jóvenes y un desarrollo sostenido. “Espero que muchas de las obras que hoy estamos proyectando sean una realidad. Que Río Branco siga creciendo y que las nuevas generaciones vivan en una ciudad mejor que la que nosotros recibimos.”
Antes de cerrar este mensaje destinado al futuro, deja unas palabras para su familia y para todos los riobranquenses. “A mis hijos, a mi familia y a toda la gente de Río Branco les agradezco el apoyo. Si dentro de cincuenta años alguien lee estas páginas, deseo que sienta que trabajamos con honestidad y con el único objetivo de mejorar nuestra ciudad. Ese será el mejor legado que podamos dejar.”
Con ese deseo, el testimonio del alcalde quedará guardado junto a otros documentos que permanecerán bajo tierra hasta 2076, esperando que una nueva generación descubra cómo soñaban el futuro quienes gobernaban y habitaban Río Branco en el año 2026.
Redacción Diario Atlas.
