El ministro de Ganadería afirmó que la cooperativa atraviesa una situación “insostenible” y admitió que sería “de las peores cosas” que le tocaría vivir durante su gestión.
Los productores remitentes de Coleme resolvieron pasar a cuarto intermedio hasta el próximo viernes para continuar analizando el futuro de la cooperativa y el destino de la producción lechera de Cerro Largo, en medio de un escenario marcado por la incertidumbre y las dificultades financieras.
Tras la reunión surgieron dudas entre algunos asambleístas, por lo que se decidió profundizar averiguaciones para “tener la certeza de que todos los pasos que se han dado son los correctos”.
Consultado sobre la situación de la cooperativa, el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, fue contundente y reconoció la gravedad del momento que atraviesa la industria láctea local.
“Para mí es un desastre, la verdad me hubiese gustado que no me tocara a mí”, expresó Fratti, señalando que existen “desinteligencias de todas partes” y que el volumen de leche que actualmente recibe Coleme “no hace sustentable” el funcionamiento de la planta.
El secretario de Estado indicó además que, según información extraoficial que maneja, existirían deudas con algunos productores remitentes desde octubre del año pasado. “Esa es una situación insostenible y hay que encontrarle otra solución o no tiene salida”, afirmó.
Fratti reconoció que desde hace tiempo no mantiene contactos con la cooperativa y sostuvo que, pese a que el Ministerio de Ganadería y el Instituto Nacional de la Leche (INALE) cuentan con herramientas para generar apoyos o paliativos, “si la comunicación no surge es difícil saber por dónde se puede encaminar algún tipo de ayuda”.
El ministro también lamentó el impacto personal que le genera la crisis de Coleme, recordando su vínculo histórico con la cooperativa melense. “Ayer hablaba con un remitente y le decía que es de las peores cosas que me está pasando como ministro, que cierre Coleme cuando me toca ser ministro”, manifestó.
En ese sentido, evocó recuerdos de su adolescencia vinculados a la planta industrial. “Hice todo el liceo despertándome con la sirena de Coleme. A alguna gente capaz no le importa eso, pero en la vida importa todo: la cuestión económica y también la sentimental, y a mí esto me pesa mucho”, expresó.
Sobre la realidad de la lechería nacional, Fratti consideró que existen diferencias marcadas entre distintas zonas del país. Señaló que en algunas regiones hay experiencias productivas “florecientes”, con fuerte integración cooperativa, acceso a tierras de colonización, sistemas de riego y maquinaria colectiva.
A su entender, en otras zonas como Cerro Largo ha faltado una mayor cultura de integración entre productores. “Me parece que para esta zona del país hay mucha más integración y colectivismo, cosa que a nosotros nos cuesta mucho”, sostuvo.
Mientras tanto, el futuro de Coleme continúa siendo analizado por los productores, quienes volverán a reunirse el próximo viernes en una instancia considerada clave para definir el rumbo de la histórica cooperativa melense.
