El presidente planteó ajustar medidas y reforzar controles ante el impacto del contrabando en la industria nacional
El presidente de la República, Yamandú Orsi, afirmó que el gobierno está dispuesto a modificar la política de beneficios aplicada en los departamentos de frontera, en caso de que no cumpla con los objetivos planteados.
En los últimos días surgieron cuestionamientos desde centros comerciales de zonas limítrofes con Argentina y Brasil, donde si bien se valoró la reducción del IMESI en combustibles, se señaló que otras herramientas como las micro-importaciones y los subsidios al empleo no han tenido el impacto esperado.
Consultado sobre esta situación, Orsi fue claro al señalar que “si no ha dado resultados, habrá que revisarlo y hacer otra cosa”, dejando abierta la posibilidad de ajustes en la estrategia.
El mandatario también se refirió a recientes procedimientos de Aduana en Cerro Largo, donde se incautó mercadería de contrabando, y cuestionó las críticas surgidas desde algunos sectores. En ese sentido, sostuvo que “la Aduana tiene que trabajar, para eso se le paga”, marcando respaldo a los controles.
Al mismo tiempo, advirtió sobre las consecuencias del contrabando en la producción nacional, poniendo como ejemplo el ingreso de leche desde Brasil. En su exposición, indicó que “si queremos defender la industria nacional, creo que por ahí se tiene que empezar”, en alusión a la necesidad de fortalecer los controles y proteger a empresas locales como Coleme.
Orsi reconoció que la realidad económica en zonas de frontera puede empujar a algunas personas a recurrir a estas prácticas, pero subrayó que las políticas públicas deben contemplar ambos aspectos. En ese marco, expresó que “la política de frontera tiene que ir acompañada de la protección de la producción nacional”.
Asimismo, mencionó otras problemáticas vinculadas al contrabando, como el ingreso ilegal de cigarrillos, señalando que se trata de una preocupación persistente pese a las políticas de salud implementadas en los últimos años.
Finalmente, al ser consultado sobre la posibilidad de avanzar hacia un sistema de libre comercio en frontera, el presidente descartó esa opción al afirmar que “no estamos preparados para eso”.
