La medida, cumplida el pasado viernes, tuvo alto acatamiento y dejó definiciones del gremio, mientras desde Codicen advierten por el avance de la violencia en el sistema educativo.
Tras la jornada de paro y movilización desarrollada el pasado viernes en Melo, el sistema educativo de Cerro Largo comienza la semana con un fuerte mensaje del colectivo docente, que logró una adhesión considerada histórica y puso el foco en la creciente preocupación por hechos de violencia en los centros educativos.
La medida había sido resuelta en asamblea departamental de la Asociación Magisterial de Cerro Largo, luego de más de dos horas de intercambio, donde finalmente se definió un paro de 24 horas acompañado por una movilización por el centro de la ciudad. La convocatoria tuvo un importante respaldo y reflejó el impacto que generó la agresión a una maestra.
Durante la movilización se insistió en que “no se trata de una persona agredida, sino de una comunidad educativa que sufre un acto de violencia”, una mirada que fue respaldada por la consejera de Codicen, Elbia Pereira, quien expresó su solidaridad con los docentes del departamento.
Pereira señaló que “es lamentable que estos hechos sucedan y que la violencia que hay en la sociedad esté ingresando una vez más a los centros educativos”, y agregó que “como sociedad hacemos esfuerzos para que estas cosas no pasen, pero siguen pasando”, reflejando la persistencia de la problemática.
En ese marco, profundizó sobre el impacto social del hecho al indicar que “acá hay niños y niñas, hay trabajadores, hay familias, hay comunidades, hay toda una sociedad lesionada”, y sostuvo que “el camino tiene que ser entre todos, porque nadie tiene la varita mágica para resolver estas situaciones”.
La jerarca también advirtió sobre un cambio en el tipo de violencia que se registra en el ámbito educativo, señalando que “hasta hace poco tiempo lo que estaba en titulares era cuando un adulto agredía a otro; hoy estamos frente a situaciones donde un niño agrede a un adulto, a su referente docente”, lo que consideró especialmente delicado por el vínculo pedagógico que se ve afectado.
En esa línea, explicó que “no solo está lesionado ese vínculo, sino toda una comunidad que tiene que poner de sí para reparar ese daño”, y remarcó la importancia de fortalecer herramientas institucionales, destacando el rol de equipos como Escuelas Disfrutables, aunque expresó que “ojalá algún día no sean necesarios, pero hoy lo son y mucho”.
Pereira también hizo referencia a nuevos fenómenos que inciden en la convivencia educativa, mencionando que “la violencia se está instalando un día sí y otro también, y llega a los centros educativos a través de adultos, de niños y también desde entornos digitales”, recordando situaciones recientes donde “hubo mensajes amenazantes de tiroteos en pizarras, vinculados a retos cibernéticos, que incluso derivaron en medidas socioeducativas para menores”.
En cuanto a la respuesta institucional, sostuvo que “el abordaje de estas situaciones requiere un trabajo interinstitucional”, y explicó que recientemente se elaboró un protocolo nacional que “establece con claridad los pasos a seguir en casos de violencia, tanto entre adultos como en situaciones donde están involucrados estudiantes”.
No obstante, reconoció que este avance genera “sentimientos encontrados”, ya que implica asumir una realidad compleja: “por un lado se generan herramientas y garantías para los trabajadores, pero por otro lado se confirma que la violencia está presente y eso genera impotencia”.
En ese sentido, fue contundente al afirmar que “lo peor que podemos hacer es mirar para el costado o barrer estas situaciones debajo de la alfombra”, y advirtió que se trata de una problemática vinculada también a la salud mental, que atraviesa a toda la sociedad.
“Hay problemas importantes de salud mental en la ciudadanía y nadie está exento, ni docentes, ni familias, ni estudiantes”, indicó, agregando que “no es una situación que se solucione en un día ni con una sola medida, sino que requiere trabajo sostenido”.
Finalmente, llamó a una respuesta colectiva al señalar que “si no ponemos todos desde todos los lugares un pienso colectivo y buscamos herramientas, vamos a seguir teniendo cada vez más problemas”, concluyendo que “hay que remangarse y trabajar sobre estas situaciones”.
Además del paro, la asamblea docente resolvió aplicar un cambio en su forma de respuesta, estableciendo que ante una nueva agresión se implementará un paro automático al día siguiente, facultando a la directiva a tomar la decisión de forma inmediata.
