Organizaciones de todo el país advierten falta de avances y reclaman políticas concretas, financiamiento y la creación de un centro integral de atención
A pocos días de una nueva conmemoración del Día Mundial de Concientización sobre el Autismo, organizaciones nucleadas en la Federación de Autismo del Uruguay retomaron públicamente un planteo que, aseguran, lleva años sin respuestas: la necesidad de crear un instituto especializado que concentre atención, servicios y apoyo integral para personas con trastorno del espectro autista.
El reclamo, que también cuenta con el respaldo de colectivos del interior como Agrupatea y HADA en Cerro Largo, apunta a sensibilizar al sistema político y a los organismos de gobierno sobre la urgencia de aplicar políticas diferenciadas. Según datos manejados por las organizaciones, a nivel mundial una de cada 36 personas se encuentra dentro del espectro, lo que refuerza la dimensión del tema.
Desde la sociedad civil sostienen que no ha habido avances significativos pese a los planteos reiterados. “Esa declaración la volvimos a hacer y lo preocupante es que tiene cinco años y no se ha movido para nada, no ha cambiado la realidad”, afirmó Pablo Beltrán, integrante de Agrupatea, quien además remarcó que propuestas elaboradas con técnicos ya fueron presentadas a distintas administraciones sin resultados concretos.
El reclamo no se limita al diagnóstico, sino que apunta directamente a la falta de respaldo estatal. “Lo que nosotros necesitamos es el apoyo, que nos den la mano y principalmente que liberen recursos, porque podés tener el mejor proyecto del mundo, pero sin dinero es muy difícil llevarlo adelante”, expresó Beltrán, marcando una de las principales dificultades que enfrentan las asociaciones.
En ese sentido, el planteo también involucra a distintos organismos del Estado. “Salud Pública tendría que involucrarse más, Desarrollo Social también, porque había un proyecto para un instituto, pero con el presupuesto no estaba claro. Ahora que se aprobó, tenemos que ver si realmente se destinan recursos para que se pueda dar un puntapié inicial”, señaló.
La propuesta de un instituto especializado aparece como una de las soluciones centrales. La idea es concentrar en un solo lugar servicios vinculados a salud, inserción laboral, orientación y acompañamiento a familias, especialmente para quienes viven en el interior del país. “El proyecto es centrar todo en ese instituto, que cuando viajemos tengamos todo en un solo lugar y no como ahora, que cada trámite es un problema”, explicó.
Otro de los puntos críticos es el futuro de las personas adultas con autismo. “Las familias se acuestan y se levantan pensando qué va a pasar el día que no estén, porque no hay un lugar en Uruguay donde puedan quedar cuidados como corresponde”, advirtió Beltrán, evidenciando una preocupación estructural.
En el ámbito educativo, si bien se reconocen avances en la formación docente, persisten dificultades en las condiciones de inclusión. “No es solo que el docente esté preparado, sino que existan los espacios adecuados para trabajar con los tiempos y necesidades que requieren los estudiantes”, indicó.
A nivel local, en Cerro Largo funcionan dos organizaciones federadas que trabajan en la temática. Una de ellas, Agrupatea, avanza en la puesta en funcionamiento de su sede en barrio Leandro Gómez, donde ya comenzaron algunas actividades. “Estamos trabajando con algunos chicos en musicoterapia y proyectando talleres con docentes de deporte, además de pensar en la ampliación del local”, detalló.
El planteo de las organizaciones vuelve a instalar el tema en la agenda pública, con el objetivo de transformar años de diagnósticos en políticas concretas que mejoren la calidad de vida de las personas con autismo y sus familias.
