El programa está definido, pero resta la firma del convenio y la llegada de fondos para su ejecución

La Intendencia de Cerro Largo trabaja en la puesta en marcha de un nuevo plan de castración y chipeado de canes, una iniciativa coordinada con el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) que apunta a controlar la población canina y fortalecer las políticas de tenencia responsable en el departamento.

Si bien el programa ya está delineado, su implementación depende de la firma del convenio y de la llegada de las partidas económicas que deben ser transferidas a los gobiernos departamentales. En ese marco, el responsable del área de Bienestar Animal, Carlos Melo, participó recientemente de una reunión en Maldonado junto a autoridades del INBA y representantes de otras intendencias.

Según explicó, uno de los pasos clave fue la cancelación de una deuda que la comuna mantenía con el organismo, cercana al millón y medio de pesos. “Eso nos tenía con las manos atadas”, señaló, destacando que el pago permitió “quedar habilitados para la llegada de un nuevo convenio” y retomar las castraciones gratuitas.

No obstante, Melo aclaró que aún no hay fechas definidas para el inicio del plan. “Depende del Ministerio de Economía”, indicó, aunque subrayó que existe una preocupación generalizada a nivel país para que los fondos lleguen lo antes posible y se pueda reactivar el servicio.

El jerarca remarcó que la reanudación de las castraciones es prioritaria ante la proliferación de animales, y adelantó que se proyecta un despliegue en distintos barrios de Melo y en las alcaldías, lo que requerirá también el apoyo de la población para su correcta implementación.



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En cuanto al contexto nacional, señaló que la situación es similar en la mayoría de los departamentos, aunque algunos como Maldonado y Rocha presentan mejores condiciones económicas. “Todos tenemos la misma preocupación”, afirmó.

A nivel local, indicó que el foco principal continúa siendo la zona de La Pedrera, así como también el ámbito rural, donde la presencia de perros sueltos genera dificultades para los productores, especialmente en la cría de ovinos.

Además del plan de castraciones, Melo destacó que la oficina continúa trabajando en la atención de denuncias por maltrato animal, registrando entre cuatro y seis casos diarios. Estas intervenciones se realizan en coordinación con el INBA, el Ministerio del Interior y la Policía, tanto a nivel departamental como municipal.

Finalmente, sostuvo que, una vez que se concreten los acuerdos y lleguen los recursos, el objetivo será retomar con rapidez las acciones en territorio y dar continuidad a una política considerada clave para el departamento.