El informe concluyó que hubo fallas en el proceso licitatorio y en el asesoramiento técnico, pero no se detectaron ilegalidades en la adquisición del equipo destinado a perforaciones para pequeños productores rurales.

La Junta Departamental de Cerro Largo aprobó y archivó el informe final de la Comisión Investigadora que analizó el proceso de compra del camión con equipo perforador adquirido por la anterior administración departamental para la realización de pozos semisurgentes en apoyo a productores rurales.

El trabajo de la comisión surgió luego de diversos planteos realizados en el Legislativo sobre el funcionamiento del equipo, que finalmente no resultó adecuado para operar en los terrenos del departamento. Tras varios meses de actuaciones, entrevistas y análisis de documentación, el informe fue votado y derivado al Ejecutivo departamental para que adopte las medidas que entienda pertinentes con el objetivo de encontrar una solución definitiva.

El edil Carlos Argenzio, quien presidió la comisión investigadora, destacó el trabajo realizado y señaló que el principal problema detectado estuvo vinculado al aspecto técnico del llamado. Explicó que “falló el asesoramiento técnico adecuado para adquirir un equipo perforador que pudiera cumplir las funciones en los terrenos de Cerro Largo”, remarcando que la licitación se ajustó a los procedimientos administrativos establecidos, aunque no contempló correctamente las características del suelo donde debía operar la maquinaria.

Argenzio sostuvo que durante la investigación se recibió a representantes de la administración anterior y también a la empresa proveedora del equipo, la cual reconoció dificultades vinculadas a la especificación técnica de la perforadora. Según indicó, la firma ofreció un recambio del equipo, lo que implicaría un costo adicional de unos 50 mil dólares por encima de los 105 mil dólares originales que costó el camión con la maquinaria incluida.

El presidente de la comisión señaló además que parte de esa diferencia podría compensarse mediante trabajos de perforación realizados por la propia empresa. “El ánimo de esta comisión fue encontrar una rápida solución para los vecinos que esperan por sus pozos”, expresó, recordando que existe una importante demanda de pequeños productores rurales que necesitan acceso al agua, especialmente tras las últimas sequías registradas en el departamento.

También confirmó que la Intendencia no abonó la totalidad de la compra. Según explicó, aún permanece retenido el 50% restante de los fondos financiados por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), precisamente debido a los inconvenientes detectados en el funcionamiento del equipo.

RODRÍGUEZ: “LO IMPORTANTE ES QUE NO HUBO ILEGALIDADES”

Por su parte, el edil Rafael Rodríguez, impulsor de la creación de la comisión investigadora, valoró el trabajo realizado y afirmó que el informe permitió aclarar varios puntos que, a su entender, habían sido manejados “con mucha liviandad” dentro del ámbito político.

El dirigente nacionalista manifestó que la investigación confirmó que el costo real de la compra fue de 105 mil dólares y no de 200 mil, como se había señalado públicamente en algunos planteos realizados en la Junta. “Mucho de lo que se dijo era grito para la tribuna”, expresó.

Rodríguez reconoció que existieron errores en el proceso, principalmente vinculados al aspecto técnico y a la confección del pliego licitatorio, aunque remarcó que la comisión no encontró elementos que configuraran conductas ilegales. “Errores no significan ilegalidades”, afirmó.

El exdirector de Hacienda de la Intendencia recordó además que el 85% de la adquisición fue financiado con recursos provenientes de OPP y que parte del dinero quedó retenido en las arcas municipales luego de que la empresa aceptara que el equipo presentaba inconvenientes técnicos.

Según indicó, tanto representantes de la empresa como exjerarcas municipales colaboraron con la investigación y aportaron la información solicitada. Ahora, tras el archivo de la comisión, quedará en manos de la administración departamental definir los pasos a seguir para intentar solucionar una situación que continúa pendiente.