La alcaldesa Yennifer Sosa planteó ante el Ministerio de Transporte preocupaciones por las velocidades dentro de la localidad, el tránsito pesado y el estado de algunos sectores de la ruta
La seguridad vial en Noblía fue uno de los principales planteos realizados durante la audiencia pública convocada por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas para analizar las futuras intervenciones en la Ruta 8.
La alcaldesa Yennifer Sosa trasladó a las autoridades nacionales la preocupación existente por el tránsito que atraviesa la localidad, teniendo en cuenta que la ruta nacional cruza aproximadamente tres kilómetros de la planta urbana y divide a la población en ambos lados.
“Consideramos que un 40% de la población vive de un lado de la ruta y el 60% vive del otro lado”, explicó Sosa, señalando que esta característica genera un movimiento permanente de personas que deben atravesar la vía nacional.
Uno de los puntos que más preocupa al gobierno local es la velocidad con la que circulan vehículos, camiones y otros transportes dentro de Noblía. La alcaldesa sostuvo que los actuales reductores ya no estarían generando el efecto esperado.
VELOCIDAD, CAMIONES Y OBRAS PARA LA RUTA 8
Sosa indicó que los controles realizados por el cuerpo inspectivo de tránsito mediante radares móviles permitieron comprobar que los límites establecidos son superados con frecuencia. “Han constatado que la velocidad siempre excede lo permitido”, afirmó.
A su entender, parte del problema está relacionado con las características de los vehículos actuales, que permiten atravesar las lomadas con mayor facilidad. Por ese motivo, el municipio planteó al Ministerio la necesidad de analizar nuevas alternativas para mejorar la seguridad en el tramo urbano
Las autoridades nacionales recibieron el planteo y quedó previsto continuar trabajando sobre el tema en futuras reuniones.
Durante la audiencia también se analizaron otros puntos vinculados a la circulación en la zona fronteriza. En particular, se puso sobre la mesa la situación existente frente a la Aduana en el tramo Noblía-Aceguá, donde los camiones que deben detenerse no cuentan con un espacio específico de estacionamiento.
Sosa explicó que el problema se vuelve especialmente complejo cuando coinciden varios vehículos de gran porte, ya que “cuando se acumulan tres o cuatro camiones enfrente a Aduana” se genera una reducción del espacio disponible para el tránsito.
En paralelo a estas preocupaciones locales, el Ministerio anunció que proyecta licitar el ensanche de los puentes conocidos como Piedras y Picada de las Bochas, ubicados en el tramo de Ruta 8 entre Treinta y Tres y Melo. También se prevén trabajos de reparación del pavimento en distintos sectores de esta carretera.
Respecto al estado de la ruta frente a Noblía, la alcaldesa señaló que presenta condiciones generales aceptables, aunque reconoció la existencia de “algún deterioro a la entrada de la localidad”.
En materia de caminería rural, el municipio continúa trabajando junto a la Intendencia. Sosa informó que el equipo de caminería comenzó nuevas tareas en la carretera San Diego, donde se prevé intervenir inicialmente unos 25 kilómetros desde Noblía hacia esa zona, además de realizar trabajos en pasos de caños y otros sectores.
Dentro de la planta urbana, en tanto, permanece pendiente la reparación de algunos sectores de bitumen. La alcaldesa señaló que existe coordinación con la Intendencia y que se espera avanzar con esas obras cuando las condiciones lo permitan. “Estamos en diálogo continuo con la Intendencia”, afirmó Sosa.
