Familias de alumnos de nivel 5 aseguran que existen situaciones de violencia verbal, psicológica y física. Reclaman una respuesta urgente de las autoridades educativas.

Padres de alumnos que concurren a una escuela pública de Melo presentaron una denuncia ante la Comisaría Especializada en Violencia Doméstica y Género por presuntas situaciones de maltrato ejercidas por una docente hacia niños de nivel 5.

Uno de los denunciantes, Mauricio Ruiz, padre de un alumno del centro educativo, describió la situación como “desesperante” y afirmó que los problemas comenzaron a evidenciarse a través de cambios de conducta en varios niños. “Da mucha tristeza que un hijo de 5 años te llore y no quiera ir a la escuela porque le tiene miedo a la maestra. Mi hijo me agarraba del brazo cuando lo iba a despertar porque no quería ir”, expresó.

Según relató, las familias comenzaron a notar alteraciones en la autoestima, el comportamiento y hasta en el lenguaje de los menores. “Empezamos a preguntarle qué pasaba en la escuela y nos contó que la maestra los obligaba a comer, les gritaba todo el tiempo y castigaba a algunos compañeros. También hubo relatos de niños que dijeron haber sido agredidos físicamente”, señaló.



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Ruiz aseguró que las situaciones fueron comunicadas a la dirección del centro educativo y que posteriormente intervinieron profesionales del área social y psicológica. Indicó que, tras escuchar a los alumnos, la docente fue separada temporalmente del cargo y sustituida por otra maestra durante algunos días.

En diez o quince días vimos un cambio espectacular. Los niños tenían ganas de ir a la escuela, se levantaban contentos y desaparecieron los dolores de panza y el rechazo a asistir a clases”, afirmó.

El padre sostuvo además que existen denuncias policiales realizadas por familias de niños que habrían sido víctimas de agresiones físicas y cuestionó la falta de soluciones definitivas. “Como padres nos preguntamos hasta cuándo. Pedimos una respuesta inmediata porque estamos hablando de niños de 5 y 6 años. El miedo que están viviendo hoy puede perjudicarlos más adelante”, manifestó.

Ante esta situación, varias familias optaron por no enviar a sus hijos al centro educativo mientras esperan definiciones de las autoridades competentes. “Muchos padres no los están mandando porque no quieren que sigan pasando por esto. Otros los envían porque tienen que trabajar y no tienen con quién dejarlos”, agregó.

El caso se encuentra ahora bajo análisis de las autoridades policiales y educativas, mientras los padres reclaman medidas urgentes para garantizar la seguridad y el bienestar de los alumnos.