El procedimiento comenzó con la detección de movimientos sospechosos en la zona rural de la Quinta Sección y derivó en una investigación que permitió desarticular un grupo que preparaba un delito contra la propiedad en la franja fronteriza.

Un trabajo conjunto de patrullaje preventivo e inteligencia policial permitió a la Jefatura de Policía de Cerro Largo frustrar lo que, de acuerdo a la investigación, sería la preparación de un ilícito contra la propiedad en la zona fronteriza de Aceguá.

El origen del procedimiento se remonta a la noche del pasado 25 de agosto, cuando efectivos del PADO que realizaban tareas de prevención en la zona rural del Camino de la Escuela 28, en jurisdicción de la Quinta Sección, detectaron movimientos que llamaron la atención de los funcionarios.

En el lugar fueron observados dos vehículos y varias personas en una situación considerada sospechosa, lo que motivó la inmediata intervención policial. Posteriormente se desplegó un seguimiento que culminó con la interceptación de los involucrados a la altura del kilómetro 454 de la Ruta Nacional Nº 8.

A partir de ese procedimiento inicial, el Área de Investigaciones I profundizó las actuaciones bajo la dirección de la Fiscalía Letrada Departamental de 2º Turno. El análisis de los elementos reunidos permitió establecer que existía una organización previa y que los involucrados se encontraban preparando un delito en la franja fronteriza.

Allanamientos en Rivera

Con los avances de la investigación, la Justicia autorizó una serie de allanamientos que fueron ejecutados simultáneamente en el departamento de Rivera por equipos del Área de Investigaciones I, con apoyo del Área Investigativa III.

Los procedimientos permitieron detener a los sospechosos e incautar uno de los vehículos que, según la investigación, era utilizado para la logística del grupo.

Una vez culminadas las actuaciones judiciales, tres personas fueron condenadas como autoras penalmente responsables de un delito de asociación para delinquir.

Bruno Leandro Bottino Rosa, de 34 años y poseedor de antecedentes judiciales, fue condenado a 14 meses de prisión efectiva.

En tanto, F.M.M., de 35 años, de nacionalidad brasileña y sin antecedentes penales previos, deberá cumplir una pena de 10 meses de prisión efectiva.

Por su parte, B.F.C., de 28 años y también sin antecedentes penales previos, fue condenado a ocho meses de prisión efectiva.

La investigación permitió así desarticular la estructura antes de que pudiera concretarse el delito que, según las actuaciones policiales, estaba siendo planificado en la zona fronteriza.