Los reiterados ataques a una majada provocaron la pérdida de cerca de un centenar de lanares en gestación, además de animales heridos y otros perjuicios productivos.

La reiteración de ataques de jaurías de perros a animales de producción generó nuevas actuaciones de la Brigada Departamental de Seguridad Rural en Cerro Largo, a partir de una denuncia vinculada a establecimientos de la zona de Paso de los Gómez y Rincón del Rey.

Un productor rural se presentó ante la Policía para ampliar una denuncia que ya había sido realizada mediante el sistema en línea del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), dando cuenta de una serie de episodios que, según manifestó, se han producido de manera reiterada.

De acuerdo con lo expresado ante las autoridades, los ataques provocaron la pérdida acumulada de aproximadamente un centenar de lanares en gestación. A esto se suman animales que resultaron heridos y las consecuencias que los episodios generan sobre el funcionamiento y rendimiento de la producción.

El perjuicio económico denunciado contempla tanto los animales afectados como las inversiones realizadas para intentar reforzar la protección del establecimiento. En conjunto, el productor estimó las pérdidas y los gastos destinados a medidas de protección perimetral en una cifra cercana a los 34.000 dólares.

La problemática también genera preocupación por la proximidad de los episodios con determinados puntos de la zona, entre ellos el vertedero de La Pedrera y sus alrededores. Ante la dimensión de la denuncia, personal de Seguridad Rural comunicó la situación a la Fiscalía Letrada.

A partir de esa comunicación, la fiscal actuante dispuso distintas diligencias para avanzar en el esclarecimiento de los hechos y determinar las medidas que correspondan.

Los ataques de perros a majadas representan una preocupación recurrente para productores rurales, particularmente durante períodos en los que los animales se encuentran más vulnerables. Además de las pérdidas directas, estos episodios pueden generar heridas, estrés en los rodeos y costos adicionales para prevenir nuevos ataques.