Advierten una deuda de cinco meses de remisión y cuestionan el modelo industrial actual

La situación de la lechería en Cerro Largo vuelve a estar en el centro de la preocupación tras los planteos realizados por un productor de la cuenca, quien expuso un escenario complejo marcado por atrasos en los pagos y la necesidad de redefinir el rumbo del sector.

En el marco de una actividad reciente en la zona de Colonia Wilson, Wiston Rivero se refirió al momento que atraviesan los remitentes de leche, señalando que “la realidad es muy complicada” y que, desde su visión, el esquema industrial vigente “ya cumplió una etapa”. En ese sentido, sostuvo que existe resistencia a asumir cambios, aunque entiende que es necesario “pensar en lo que viene y en las próximas generaciones”.

El productor remarcó que actualmente se mantiene una deuda de cinco meses por parte de la planta hacia los remitentes, lo que calificó como una situación difícil de sostener. En ese contexto, expresó que “cuesta entender cómo se sigue produciendo”, teniendo en cuenta los costos que implica la actividad, caracterizada por una alta exigencia en insumos y recursos.



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A su vez, planteó que las soluciones deberán surgir del propio sector, aunque reconoció que hoy no existe consenso entre los productores. “Hay que encontrar puntos de acuerdo para poder salir adelante”, afirmó, dejando en claro que el escenario actual requiere definiciones.

Consultado sobre el impacto del ingreso de leche desde Brasil, Rivero relativizó su incidencia y consideró que “no se pueden atribuir a eso los problemas estructurales”, señalando que el mercado ha cambiado y que la competencia es amplia, con múltiples marcas disponibles para los consumidores.

En cuanto a la comercialización, indicó que el producto local está presente en el mercado, pero que la demanda no acompaña. También evitó pronunciarse sobre la calidad industrial, aclarando que su mirada es exclusivamente desde la producción primaria.

Finalmente, insistió en la necesidad de explorar alternativas, incluso la posibilidad de remitir leche a otras plantas, una opción que —según comentó— algunos productores vienen evaluando desde hace años.