El comandante de la División de Ejército IV, José Casatroja destacó en Melo el trabajo conjunto con distintos organismos del Estado para combatir el delito transfronterizo.
La presencia de efectivos militares, tecnología de vigilancia y controles en rutas forma parte del despliegue que el Ministerio de Defensa Nacional lleva adelante en la frontera con Brasil a través de la Operación Frontera Segura. En ese marco, el comandante de la División de Ejército IV, general José Casatroja, visitó Cerro Largo y brindó detalles sobre el operativo que se desarrolla en la zona.
El jerarca explicó que en las últimas semanas “se incrementaron medios, se reforzaron las posiciones y se trajeron recursos desde Montevideo”, con el objetivo de ampliar la capacidad de vigilancia en toda la línea fronteriza. A ese despliegue se sumó el apoyo de la Fuerza Aérea, que opera drones, mientras que otras unidades del Ejército aportan radares terrestres y equipos especializados.
“TENEMOS OJOS EN TODA LA ZONA FRONTERIZA”
Casatroja señaló que la misión principal es cumplir con la Ley de Frontera Segura mediante patrullajes, puestos de control y tareas de vigilancia, además de colaborar con los organismos que tienen competencia en la frontera. Explicó que los controles apuntan especialmente al combate del tráfico de drogas, armas, personas y documentación falsificada, realizando inspecciones aleatorias de vehículos y personas.
Para fortalecer esas tareas, el operativo cuenta con drones de vigilancia, radares de observación terrestre y el apoyo de equipos K9 entrenados para detectar drogas y explosivos. Según indicó, estos recursos permiten incluso monitorear el movimiento de los vehículos antes de que lleguen a los puestos de control.
En cuanto a los primeros resultados, el comandante informó que ya fueron inspeccionados numerosos vehículos, incluidos automóviles con matrículas uruguayas, brasileñas y argentinas. Si bien se localizaron armas durante algunos procedimientos, aclaró que toda la documentación estaba en regla y no fue necesario adoptar medidas adicionales.
El oficial destacó además la coordinación permanente con la Policía, Aduanas y otros organismos estatales. Explicó que, cuando se detecta una situación que excede las competencias militares, son esas instituciones las que intervienen para realizar las actuaciones correspondientes.
Consultado sobre el ingreso de vehículos de origen brasileño, Casatroja confirmó que los controles no distinguen el origen de los automóviles y que las inspecciones se realizan de forma aleatoria.
Aunque hasta el momento no se han registrado procedimientos de relevancia, el comandante sostuvo que la presencia militar también cumple una función preventiva. “Tenemos ojos en toda la zona fronteriza, ya sea por medios electromagnéticos o con presencia militar”, afirmó, agregando que el hecho de no haber detectado ilícitos importantes “es una buena noticia para la población”, aunque aclaró que los controles continúan de forma permanente.
La Operación Frontera Segura moviliza entre 250 y 300 efectivos en el área de responsabilidad de la División de Ejército IV, que comprende Cerro Largo y Rocha, y mantiene un enlace permanente con el Ejército Brasileño para intercambiar información operativa y coordinar acciones de vigilancia a ambos lados de la frontera.
