La creciente ya dejó a más de 130 personas fuera de sus hogares, entre quienes fueron trasladados al centro de evacuación y quienes optaron por permanecer con familiares o allegados. Las autoridades mantienen activo el dispositivo de respuesta mientras aguardan la evolución del río.
La situación en Río Branco continúa siendo seguida de cerca debido al crecimiento del río Yaguarón, cuyo nivel se ubicaba a unos 5 metros por encima de su referencia habitual. Si bien el aumento se presenta a un ritmo menor, el agua ya alcanzó distintos sectores de la ciudad y obligó a incrementar las medidas de asistencia.
En el gimnasio de UTU permanecen 52 personas pertenecientes a 18 núcleos familiares. El grupo está integrado por 29 mayores de edad y 23 menores. Paralelamente, aproximadamente 80 personas abandonaron preventivamente sus viviendas y se trasladaron a casas de familiares o amigos, aunque desde el Municipio se entiende que esa cifra podría continuar variando.
El alcalde Federico López explicó que el operativo se concentra especialmente en las zonas más afectadas, con participación del Municipio, Ejército, Prefectura y los organismos que conforman el Subcomité de Emergencias. Según señaló, el agua del Yaguarón ya avanzó más allá de la Ruta 26 y golpeó con particular intensidad al barrio El Mosquito, donde varias calles quedaron afectadas.

El gimnasio de UTU recibe a familias desplazadas por la creciente en Río Branco. (Foto: Municipio de Río Branco)
López describió el escenario como una situación que superó las condiciones habituales y sostuvo que, frente al avance del río, “no podemos hacer más, lamentablemente, solo tenderle una mano a la gente y tratar de estar con todo y ayudarlos”.
El trabajo de respuesta se organiza mediante Gestión Social, desde donde se reciben los pedidos y se coordinan los traslados y apoyos necesarios. En ese esquema intervienen funcionarios municipales, efectivos del Regimiento y personal de Prefectura, que también puso a disposición una embarcación para facilitar las tareas en los puntos donde el agua dificulta el acceso.
La cantidad de personas desplazadas es uno de los aspectos que genera mayor incertidumbre. Con la última actualización, son más de 130 las personas que permanecen fuera de sus hogares, sumando quienes se encuentran en el gimnasio de UTU y quienes fueron recibidos por familiares o allegados.

Ante la posibilidad de que el número de evacuados aumente, ya se previó una segunda alternativa de alojamiento. Además del gimnasio de UTU, el Municipio dispone del gimnasio municipal para recibir a más personas si las condiciones obligan a ampliar la capacidad disponible.
Otro de los puntos de atención está relacionado con el sistema de drenaje de la ciudad. López destacó que los desagües habían sido limpiados meses atrás como medida preventiva, pero consideró que el volumen de agua registrado en esta oportunidad excedió las condiciones para las que fueron preparados. “Esto fue fuera de lo común y se fue de las manos lo que son los desagües”, sostuvo, vinculando la situación directamente con el desborde del Yaguarón.
Mientras se monitorea la evolución del tiempo y del cauce, las personas alojadas en el centro de evacuación reciben alimentación y asistencia. El Ejército proporciona desayuno y merienda, mientras que el Municipio se encarga del almuerzo y la cena, con respaldo del Instituto Nacional de Alimentación (INDA).
También se trabaja para garantizar la cobertura durante el fin de semana, independientemente de qué institución termine asumiendo esa tarea. “No importa quién lo haga, lo importante es que las personas tengan el plato de comida”, remarcó López.
El operativo debió además atender necesidades de infraestructura básica para los evacuados. Ante la falta de colchones, se coordinó su traslado desde Melo con apoyo del CECOED. De esta manera, Río Branco mantiene desplegado un dispositivo de emergencia que busca acompañar a las familias afectadas mientras se espera que el comportamiento del río permita comenzar a superar la actual contingencia.
Redacción Diario Atlas. | Fotos: Municipio de Río Branco.
