El pedagogo español participó ayer de una conferencia de prensa en el IFD de Melo, en el inicio de una agenda de tres días en Cerro Largo. Hoy continúa con actividades junto a estudiantes, docentes además de integrantes de la comunidad educativa.
La educación como herramienta para transformar a las personas y mejorar la sociedad fue uno de los ejes centrales de la exposición que el pedagogo español Miguel Ángel Santos Guerra realizó ayer lunes en Melo, durante la conferencia de prensa que marcó el comienzo de su visita a Cerro Largo.
El doctor en Ciencias de la Educación y catedrático emérito de la Universidad de Málaga llegó al departamento para participar de una agenda de tres días organizada por la CSEU Departamental y el Instituto de Formación Docente de Melo, que tiene como uno de sus principales objetivos generar espacios de reflexión en torno al proyecto de creación de una Universidad de la Educación pública, autónoma, cogobernada y descentralizada.
Durante su intervención, Santos Guerra dejó claro que su participación no pretende ofrecer respuestas cerradas, sino contribuir al intercambio. “He venido para poner mi pequeñito granito de arena e insisto en que todos pongáis el vuestro”, expresó, convocando a docentes, estudiantes, familias además de la sociedad en general a involucrarse en la discusión.
Su planteo partió de una concepción de la educación que va mucho más allá de la transmisión de conocimientos. Para el especialista, los grandes desafíos que enfrenta Uruguay y el mundo requieren una mirada educativa profunda, porque “los problemas no tienen solución profunda ni en los despachos ministeriales, ni en las multinacionales, ni en los cuarteles, ni en las iglesias, ni en los bancos”.
La respuesta, sostuvo, debe buscarse también en las escuelas, siempre que se entienda la educación en un sentido amplio y no se la confunda con la mera instrucción.
CONOCIMIENTO MÁS VALORES
Santos Guerra insistió particularmente en dos componentes que considera inseparables dentro de una verdadera educación: la capacidad crítica y la dimensión ética.
Una persona educada, explicó, debe ser capaz de pensar, analizar y discernir, pero también debe contar con valores que le permitan utilizar sus conocimientos de manera responsable.
Para graficar esa diferencia recurrió a un ejemplo histórico: profesionales con una elevada preparación técnica que participaron en el desarrollo de las cámaras de gas durante la Segunda Guerra Mundial. El caso, señaló, demuestra que “sabía mucho” no necesariamente significa estar educado.
“Sin ética, sin valores estamos perdidos”, afirmó el pedagogo, quien manifestó su preocupación por una sociedad que puede avanzar con gran eficacia desde el punto de vista técnico, pero sin detenerse a discutir hacia dónde se dirige.
En ese sentido, recordó una frase que conoció en una universidad de Guadalajara, México, y que consideró especialmente apropiada para las instituciones educativas: “Aquí tenemos que formar no a los mejores del mundo, sino a los mejores para el mundo”.
La diferencia es sustancial. No se trata solamente de formar profesionales exitosos, sino personas capaces de reconocer los problemas de su entorno y comprometerse con su transformación. Santos Guerra mencionó entre ellos la desigualdad, la injusticia, el sexismo y las guerras, señalando que el pensamiento crítico permite identificarlos, pero son los valores los que impulsan a actuar para mejorar la convivencia.
UNA MIRADA SOBRE LOS DOCENTES
Otro de los aspectos destacados durante la conferencia fue el lugar que la sociedad otorga a los docentes. Santos Guerra cuestionó que muchas veces la educación llegue a los medios de comunicación a partir de conflictos, episodios de violencia o situaciones negativas, mientras que queda en segundo plano el trabajo cotidiano que se desarrolla en las aulas.
En ese marco reclamó “el mayor respeto a la dignidad de los docentes, al trabajo de los docentes”, al considerar que se trata de una de las tareas de mayor responsabilidad que puede asumir una persona.
Para el pedagogo, enseñar implica trabajar simultáneamente sobre la mente y el corazón de niños, niñas, jóvenes y adultos. “La tarea más importante que se le ha encomendado al ser humano en la historia, la más importante, la más difícil, también la más hermosa”, sostuvo al referirse al trabajo educativo.
Santos Guerra también destacó la importancia del vínculo que se establece entre docentes y estudiantes. Explicó que desde hace años participa de una iniciativa que busca que la UNESCO reconozca esa relación como patrimonio común de la humanidad.
“La relación es la que salva, la relación enseña, es la relación que mejora”, afirmó, reivindicando el componente humano de la educación frente a una mirada exclusivamente centrada en resultados, contenidos o evaluaciones.
La visita del especialista continúa este martes 8 con nuevas actividades en Melo. A las 14:30 horas se desarrolla en el IFD la propuesta “Docentes Siglo XXI”, mientras que a las 18:00 tendrá lugar en la misma institución la mesa de intercambio sobre el proyecto de Universidad de la Educación, con la participación del presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala.
La agenda culminará mañana miércoles con actividades en Melo y posteriormente en Río Branco, donde se desarrollarán nuevos espacios de intercambio con docentes y comunidades educativas.
Más allá del debate institucional sobre la futura Universidad de la Educación, la presencia de Santos Guerra deja planteada una discusión más amplia: qué significa educar, qué sociedad se pretende construir a partir de la educación y qué lugar debe ocupar el docente en ese proceso.