El animal fue encontrado en el instituto de inglés de Rodó y Saravia, en medio de la creciente que afecta distintos sectores de la ciudad. Tras ser trasladado, finalmente recuperó su libertad
Una escena poco habitual se registró este martes en Melo, cuando un ciervo ingresó al centro de estudios Anglo, ubicado en las inmediaciones de las calles Rodó y Saravia. La presencia del animal sorprendió a quienes se encontraban en el lugar y rápidamente llamó la atención, en una jornada marcada por las consecuencias de las intensas lluvias y la creciente del arroyo Conventos.
La hipótesis manejada es que el animal pudo haberse desplazado de su entorno habitual buscando un lugar más seguro ante el avance del agua. Luego de ser retirado del establecimiento, fue trasladado por personal de la Policía Municipal al Bioparque de Melo.
Sin embargo, el lugar no cuenta con instalaciones adecuadas para mantener un ejemplar de estas características. Luis Vescia, encargado del Bioparque, explicó que estos animales requieren “encierros con cierta altura de tejido”, debido a su capacidad para saltar.
Ante esa situación se evaluó la posibilidad de trasladarlo a un predio particular donde existían condiciones para su posterior liberación. Aunque inicialmente se decidió mantenerlo bajo resguardo mientras se definía su destino, el ciervo logró salir por sus propios medios del encierro.
Vescia explicó que se trata de un animal que “salta muy alto” y consideró que, dadas las circunstancias, la mejor alternativa era devolverlo a un ambiente natural. Finalmente, “lo más recomendable era liberarlo nuevamente, reubicarlo y liberarlo”, algo que terminó concretándose.
EL BIOPARQUE PERMANECE BAJO VIGILANCIA POR LA CRECIENTE
Mientras se resolvía la situación del ciervo, el personal del Bioparque también mantiene especial atención sobre los efectos de la creciente del arroyo Conventos en las instalaciones.
Vescia aseguró que los animales se encuentran en buenas condiciones y que hasta el momento no se han registrado inconvenientes. De todas formas, como medida preventiva, algunos ejemplares fueron trasladados de sus recintos habituales hacia espacios considerados más seguros.
“Simplemente estamos atentos a cómo evoluciona el tema del agua”, explicó Vescia, señalando que si el nivel continúa aumentando podrían adoptarse nuevas medidas y eventualmente realizarse otras reubicaciones preventivas.
Por ahora, la situación dentro del Bioparque permanece controlada, mientras se sigue de cerca el comportamiento del arroyo y el impacto que pueda tener la creciente durante las próximas horas.
