El senador nacionalista cuestionó la política económica del Gobierno y sostuvo que el país enfrenta una situación “compleja, vulnerable y de absoluto riesgo”.
El Partido Nacional resolvió interpelar al ministro de Economía y Finanzas luego de que el Frente Amplio no acompañara la convocatoria del secretario de Estado al Parlamento en régimen de comisión general.
El miembro interpelante será el senador Sergio Botana, quien manifestó su preocupación por la situación económica del país y aseguró que la convocatoria busca generar un debate profundo sobre las medidas impulsadas por el Gobierno.
Botana sostuvo que la economía uruguaya atraviesa un escenario “por demás complejo, vulnerable y de absoluto riesgo”, señalando que existen dificultades vinculadas al empleo, las ventas y el funcionamiento de las empresas.
El legislador afirmó que hubiese sido importante discutir el tema en el Senado, al considerar que “el bolsillo de la gente” es hoy una de las principales preocupaciones de la ciudadanía.
“No nos sorprendió la negativa del oficialismo, pero nos hubiera gustado que comprendieran la necesidad de debatir en el Parlamento el tema más importante que tiene hoy el ciudadano, que es su bolsillo”, expresó.
Durante sus declaraciones, el senador nacionalista aseguró que la interpelación no apunta a una confrontación personal con el ministro de Economía, sino a cuestionar la orientación económica del actual Gobierno.
“No es la guerra a un ministro, es la guerra a una política económica que entendemos desacertada”, afirmó Botana, quien además sostuvo que el sistema político “tiene que hacer lo que hay que hacer, cueste lo que cueste desde el punto de vista político”.
El senador también advirtió sobre la necesidad de impulsar reformas y aseguró que, de no abordarse determinados cambios a tiempo, el país podría enfrentar escenarios más difíciles en el futuro.
“Si no hacemos los cambios que tenemos que hacer y no nos animamos, después las reformas se terminan haciendo de la peor manera”, manifestó.
Botana insistió en que la convocatoria al ministro responde a una preocupación “por el país” y defendió la necesidad de abrir un debate “civilizado, pero con los oídos muy abiertos”.
