Avanza la instalación de nuevos dispositivos en Melo y localidades del departamento, con 11 puntos definidos como prioritarios
El sistema de videovigilancia del Ministerio del Interior en el departamento de Cerro Largo continúa en expansión y alcanzará en los próximos meses unas 400 cámaras operativas, distribuidas estratégicamente tanto en la capital departamental como en distintas localidades del interior.
En estas horas se está desarrollando una nueva etapa del plan, con la colocación de 40 dispositivos adicionales que se integran a 11 nuevos puntos de monitoreo, definidos a partir de estudios técnicos y del análisis de la realidad delictiva en cada zona. La primera fase de esta ampliación abarca a Melo, Río Branco, Tupambaé, Fraile Muerto y el balneario Lago Merín, aunque el sistema contempla la cobertura de todo el departamento.
El coordinador ejecutivo de la Jefatura de Policía de Cerro Largo, comisario mayor Ramiro Arguello, explicó que el número final responde a un esquema por sitios, ya que “cada punto de instalación lleva tres o cuatro cámaras, por eso hablamos de unas 400 y pico de cámaras de videovigilancia en total en el departamento”. En ese sentido, señaló que no se trata solo de sumar equipos en Melo, sino también de reforzar la seguridad en las localidades del interior, con el objetivo de colaborar de forma directa con la seguridad pública.
Arguello indicó que la definición de los lugares donde se instalan los dispositivos surge del sistema de gestión policial y del intercambio con las comisarías. Según detalló, se tienen en cuenta los índices delictivos, la evaluación de los jefes de zona y los planteos que realizan los propios vecinos, priorizando aquellas áreas donde se concentran mayores problemáticas vinculadas al orden público y la seguridad.

Dentro de los puntos contemplados se incluyen ciudades y localidades como Río Branco, Lago Merín, Fraile Muerto, Noblía, Aceguá y Tupambaé, además de accesos estratégicos y zonas de alta circulación. El coordinador señaló que los espacios públicos, la terminal de ómnibus y los ingresos y salidas de las ciudades figuran entre las prioridades del sistema.
En cuanto a los plazos, Arguello estimó que “en los primeros meses del año ya estaría todo conectado”, permitiendo que la red funcione de manera integrada. El monitoreo de las cámaras es permanente, combinando la visualización en tiempo real con el trabajo posterior de análisis, que permite reconstruir hechos, determinar cómo y dónde ocurrieron y elaborar informes técnicos.
Respecto al estado de los equipos, el jerarca aseguró que actualmente no se registran problemas significativos y que, más allá de algunos episodios aislados al inicio del sistema, “por suerte la gente ha respetado las cámaras”, lo que contribuye a la continuidad y eficacia del servicio.
Con esta ampliación, el Ministerio del Interior apunta a fortalecer la prevención, mejorar la capacidad de respuesta policial y consolidar una herramienta clave para el control y la seguridad en todo Cerro Largo.