La histórica cooperativa láctea de Cerro Largo enfrenta atrasos en pagos y crecen propuestas para remitir leche directamente a Conaprole

La Cooperativa de Lechería de Melo (Coleme), la cooperativa láctea más antigua del país, atraviesa horas decisivas. Esta mañana, productores remitentes participan de una asamblea clave en la que se analizará el futuro de la industria, mientras vuelve a instalarse el fantasma del cierre sobre la planta melense.

La crisis financiera que arrastra la cooperativa desde hace tiempo generó un fuerte malestar entre los productores debido a atrasos en los pagos por remisiones ya realizadas. En ese contexto, algunos lecheros plantean comenzar a remitir directamente a Conaprole, buscando asegurar el cobro y sostener la actividad de los tambos.



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Actualmente Coleme opera con un volumen crítico de apenas unos 7.500 litros diarios, muy lejos de los niveles históricos de producción. La cooperativa pasó de tener más de 70 remitentes a poco más de una decena, reflejando el deterioro que vive el sector.

La resolución que surja de la asamblea podría marcar un punto de inflexión para una de las industrias más emblemáticas de Cerro Largo.